tipo de calefactor
Hogar

¿Qué tipo de calefactor eléctrico me conviene?

En los últimos años, tanto el gas natural como el envasado en garrafas ha resultado ser una de las fuentes de un calefactor para casa más eficiente y práctico, pero también el más económico.

Sin embargo, en algunas áreas de América Latina este recurso todavía no ha legado a todos los hogares y sus habitantes deben recurrir a la corriente eléctrica para calefaccionarse.

Aquí menciono las cuatro principales clases de calefactores eléctricos con sus ventajas y desventajas.

1. El caloventor

Se parece a un turbo ventilador y su principio de funcionamiento es bastante similar, aunque es de un menor tamaño ¡pero emite aire caliente! Por esta razón consume más corriente eléctrica que un ventilador.

Su funcionamiento sencillo lo hace ideal para quienes quieran un aparato para muchos años pero su alto consumo causa que sea preferible para ambientes pequeños.

¡Es especial para calentar el baño en invierno antes de darse una ducha!

2. La estufa catalítica como calefactor

Se basa en reacciones químicas (catalíticas) para producir calor. Su ventaja es que pueden llevarse de una habitación a la otra y vienen en distintos tamaños.

Esto te permitirá elegir de a cuerdo con tu presupuesto y al tamaño de la habitación que tienes en mente.

La desventaja de una estufa catalítica es que producen menos calor que una estufa a gas de igual tamaño, por eso son buenas para habitaciones pequeñas, recepciones o pasillos. ¿Su gran ventaja? Es hermosa y parece un cuadro.

calefactor de casa

3. La estufa de cuarzo

Se trata de una estufa con una lámpara infrarroja usualmente con una carcasa de metal que transfiere el calor al aire y que incrementa la acción de la lámpara.

Su poder de calefaccionar es algo limitado y para calentar una habitación mediana se necesita un calefactor de al menos tres lámparas.

Dependiendo de esto puede llegar a emitir ondas infrarrojas en el rango de 700 nm a 3000 nm.

4. La estufa halógena

También funciona a base de lámparas pero del tipo HALÓGENO o también llamada “de tungsteno”. Son más durables que las anteriores, más pequeñas y producen más calor.

Al usarla para construir calefactores también se las suele colocar frente a carcasas de metal para ayudar a la expansión del calor. 

Gracias a esto, pueden calentar una habitación mediana en unos pocos minutos con un consumo algo menor que las estufas de cuarzo.

Consejos para comprar un calefactor cerámico

Por lo regular, podemos calcular en primera instancia la potencia o la cantidad de calor que vayamos a necesitar para satisfacer nuestra temperatura corporal en nuestro hogar.

Sin embargo a veces por el impulso de la compra, o como se le llama “compras de pánico”, podríamos adquirir un producto que sobrepase lo que necesitamos en cuestión de energía eléctrica, o más aún, comprar algo que no esté a la altura de lo que realmente requerimos. 

Por ello, hay que fijarnos muy bien en la cantidad de vatios que puede generar un calentador en cuestión, además sería buena idea seleccionar un aparato con algún tipo de sensor que regule el gasto energético; asimismo elegir aquel con botones de ajuste de potencia.

Por último, se aconseja que desde nuestra propia casa, departamento u oficina, hagamos una retrospección de las necesidades caloríficas en el ambiente.

Podemos preguntarnos: ¿qué tanto calor es necesario para una habitación de 3×3, 4×4, 5×5, etc.?, si mi casa u oficina está hecho con determinado material térmico, ¿en realidad necesito un dispositivo o sistema calefactor tan grande?, ¿cuál es mi consumo regular mensual y cómo adapto un radiador para que no sobrepase el costo de la factura mensual?

Llegó la hora de escoger el tuyo

¿Ya elegiste el mejor calefactor eléctrico para tu casa? No te preocupes demasiado por la factura de la electricidad, muchos de ellos son ahorradores de luz, solo es cuestión de que tu escojas el correcto.

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