cocinar con vino
Cocina

Cómo elegir un buen vino para cocinar

Si pensabas que el buen vino era sólo para tomar, estás muy equivocado. Actualmente la gastronomía se ha renovado muchísimo y hay una gran variedad de platillos que puedes hacer.

Más allá de saber si conviene comprar vino blanco o tinto, es importante saber algunas cosas de estas bebidas con licor y romper mitos. Verás que aplicar estos secretos será mucho más fácil de lo que piensas.

Consejos para elegir un buen vino para las recetas

En primer lugar, tenemos que desmitificar que el vino para la cocina debe ser de baja calidad. Esto no tiene que ver con comprar un vino caro, sino más bien, uno que cumpla con los requerimientos de tu platillo.

El vino tiene la función de caramelizar, marinar y unir sabores. Para alegría de los cocineros (aficionados o profesionales), se puede usar en infinidad de tipos de platillos. En general, se utiliza para marinar carnes, elaborar salsas y proporcionar un sabor extra a los platos.

platillos con un buen vino

Al estar compuesto principalmente de agua (desaparece al cocerlo con el etanol), aporta a las recetas aromas, texturas y matices derivados de minerales y ácidos del propio vino sin el alcohol. Los vinos intensifican el sabor de los platos, además de ayudar a los alimentos a soltar un gran abanico de sabores.

Explora este fascinante lado de la cocina y sigue estos consejos al momento de estar preparando tus alimentos:

1. Cuando cocines con vino, será el mismo que pongas en la mesa al momento de comer.

2. Si cocinas pescado o pollo, es mejor preparar una salsa de vino blanco. Aunque siempre hay excepciones, como con el salmón. Cualquier pescado carnoso y fuerte va muy bien con salsa de vino tinto. Si se trata de sabores más suaves, te recomendamos usar vino blanco.

3. Los vinos tintos se funden muy bien en salsas para servir con carnes rojas.

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vino tinto

Cocinar carnes con salsa y un buen vino

1. Cocinar el vino con trozos de carne o caldo de carne. No dejes que el vino se cocine solo para luego agregar las proteínas. La magia de esto es que el vino le aporte su sabor a la carne.

2. Para una salsa poco espesa debes cocinar el vino con la carne o caldo por 20 o 30 minutos. Con más tiempo no se lograría una salsa bien líquida y con menos tiempo se impediría la clarificación del vino.

3. Si la salsa le quedó ácida o fuerte, puedes mezclarle un poco de manteca o espesarla ligeramente con algún puré de vegetales (hongos, lentejas o tomates) o bien, recurrir a la maicena o harina.

Siguiendo estos consejos sin duda sorprenderás a tu familia y amigos y de muy buena manera.